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2.300
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17.000 metros
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SUPERF. TÉRMINO (Km2.): 62,6
ALTITUD: 508 m
POBLACIÓN: 15.364 habitantes
PARTIDO JUDICIAL: Zafra
SITUACIÓN DEL MUNICIPIO:
Situada en un llano, al pie de la Sierra de Castellar, en el corazón mismo de la Baja Extremadura, Zafra constituye una de las poblaciones más significadas de la región, y centro natural de articulación de los territorios circundantes, de cuyo conjunto resulta cabecera indiscutible.
HISTORIA:
Sus orígenes parecen estar conectados con un pasado romano no suficientemente probado, según las cuales el enclave trata de ser identificado con la Restituta Iulia imperial, el origen de la localidad se sitúa documentalmente en el período árabe.
Este es el momento en que la población entra efectivamente en la historia, como núcleo articulado al abrigo de la fortaleza erigida en un punto clave entre los reinos musulmanes de Badajoz y Sevilla, sobre las cresterías de la Sierra del Castellar. El baluarte y el asentamiento establecido bajo su resguardo hacia mediados del siglo XI, se corresponden, según ciertas interpretaciones, con el mismo Sajra-abi Hassam que otros identifican con el castillo de Puerto Peña. De este controvertido Sajra, se trata también de hacer derivar el Zafra posterior. Igualmente discutida resulta la identificación del enclave con la supuesta Segeda túrdula, de la que, no obstante, deriva el gentilicio de segedanos con que se distingue a sus naturales. Sobre éste, se aplica familiarmente en la zona el de "Churretines", en alusión al carácter diferenciado de un vecindario no dedicado de manera preferente a la actividad agrícola, sino a la artesanal y mercantil.
El enclave, muy disputado por su estratégica localización, tras ser ocupado definitivamente por Fernando III en 1.241, quedó integrado en el alfoz de Badajoz, con categoría de aldea, hasta su donación en 1.394, junto con Zafra y La Parra, a Gómez Suárez de Figueroa.
A partir del siglo XIX, el desarrollo de Zafra fue enorme. Así, todavía a mediados de esa centuria, el lugar en que hoy aparece el magnífico Parque de la Paz, estaba ocupado por una charca o albuera de considerables proporciones, donde abrevaban los ganados que acudían a los mercados y rodeos.
Aspecto que no puede ser pasado por alto, y consustancial con la tradición mercantil de la ciudad, es su tradicional feria de ganado de San Miguel. El origen de este acontecimiento, inseparable de Zafra, se encuentra en la que los monarcas cristianos concedieron al lugar desde sus inicios, ya por parte de Juan I de Castilla, en 1.380, y confirmada luego sucesivamente, en 1.395 por Enrique III; 1.453 por Juan II; 1.490 por los Reyes Católicos; 1.510 por la reina Juana, y 1.709 por Felipe V, que la concedió a perpetuidad.
En la actualidad esta Feria multisecular ha hallado su continuación, con nueva dimensión, en la Regional del Campo Extremeño, acontecimiento de extraordinaria resonancia en el dominio no sólo ganadero, sino también industrial y comercial.
En 1.883, Alfonso XII concedió a Zafra el título de Ciudad, con el apelativo de Muy Noble y Muy Ilustre. En consideración a sus contenidos, en 1.965 la población fue declarada Conjunto Histórico Artístico de Interés Nacional, tratamiento que ya detentaba el Alcázar desde 1.931. La consolidación de la ciudad comienza gracias al estratégico punto de tránsito que fue la de Vía de la Plata", la vía de comunicación más importante del occidente de la Hispania romana.
La población cuenta con 15.000 habitantes, distinguiéndose por su actividad mercantil e industrial, cuya tradición, conectada con una floreciente artesanía, se remonta a los siglos medievales. Junto con la raigambre de su casco tradicional, Zafra ofrece, en afortunada combinación de lo pretérito con lo presente, las características de una moderna ciudad de servicios, floreciente y dinámica, lo que hace de ella foco de importancia sobresaliente en el conjunto de la región en lo s aspectos económicos, social, cultural, etc.
Formó parte del primer Señorío, después Condado y finalmente Ducado de Feria.
Así, Zafra es en la actualidad una ciudad excelentemente dotada de infraestructura comercial, industrial y hostelera, y en materia de equipamientos y servicios. Moderna, vital, emprendedora y hospitalaria; con hermosos parques y jardines, y amplias plazas y avenidas, todo ello en perfecta armonía y con notable respeto hacia los contenidos históricos. Quizá en ninguna otra localidad extremeña se dé en términos tan elocuentes esta feliz articulación de lo actual con el legado del pasado, como en esta bella población.